Conozca
Buenos Aires


MENU PRINCIPAL


Contacto
DirectoryDirectoryDirectoryDirectorioDirectory
Directory Relojes Web

www.conozcabuenosaires.com.ar




El Día del Gaucho

El Día Nacional del Gaucho se celebra en la Argentina el 6 de diciembre en conmemoración a la publicación de la primera parte del poema gauchesco Martín Fierro, escrito por José Hernández, que se convirtió en una de las obras más importantes de nuestra literatura.

El gaucho fue el digno exponente de una raza producto del mestizaje del español y el indígena. Tenía costumbres muy sencillas y amaba su libertad por sobre todas las cosas. No era afecto a las tareas agrícolas. Estaba hecho para demostrar sus habilidades con el lazo y las boleadoras. Participaba con éxito en arreos de tropillas redomonas, en la yerra, la doma y la pialada. Todo esto lo hacía a caballo.

Vestía poncho de vicuña, chiripá de paño negro y calzoncillo cribado (de hilo desflecado), usaba sombrero y calzaba botas de potro con pesadas espuelas. Su única arma era el facón, sujeto a un cinto de cuero conocido con el nombre de rastra, al que adornaba con monedas y herrajes.

En 1845 el señor Richard B. Newton, trajo el primer alambrado desde Inglaterra, para cercar su quinta, en la estancia que llamó Santa María, en homenaje a su esposa y cuyo casco todavía se conserva en Chascomús.

El alambrado influyó en la vida del gaucho y sus costumbres, ya que le ponía un límite. También influyó en su vestimenta, ya que por ejemplo, el calzoncillo cribado quedó en desuso y fue reemplazado por las bombachas, por qué? , porque ese gaucho transgresor, que muchas veces saltaba los alambrados, podía engancharse los calzoncillos. Eso no ocurría con las bombachas, ya que tienen un puño que ajusta en los tobillos.

Su fiel compañera era la "china" que se ocupaba de cultivar el maíz, sandías y cebollas. Tejía ponchos y montaba a caballo. La casa del gaucho era un rancho mínimamente amueblado, un catre, una mesita, silla, un asador y lo necesario para tomar unos buenos mates cebados. El techo era de paja y maderas, la puerta, una tabla o cuero de buey. Para edificarlo buscaba la sombra generosa del ombú.

Su única distracción era beber con sus amigos una caña o payar al son de la guitarra en la pulpería, donde también jugaba a la taba y a las bochas.

El caballo era su fiel compañero. Montado en él daba rienda suelta a su libertad cabalgando por la inmensidad de las pampas. Era su único medio de transporte para las largas distancias que tenía que recorrer y le dedicaba muchos cuidados, se preocupaba por conseguir los mejores aperos (estribos, frenos, cojinillo, riendas, etc.) y lo engalanaba con adornos de plata o alpaca cuando quería lucirse en una fiesta ante los otros gauchos... o ante una china que lo tenía "prendao". Para la ocasión prestaba especial atención al corte de las crines, tarea conocida con el nombre de tusa.

La doma y el rodeo eran sus trabajos preferidos. La primera tenía como finalidad amansar a los potros, tarea que se convertía en divertimiento cuando se organizaban fiestas. El rodeo se realizaba para agrupar a los animales y evitar que se perdieran.

Otra ocupación era la yerra, en la que con un hierro al rojo vivo se marcaban los animales. En las fiestas se lucían en las carreras de cuadreras y de sortija. Esta última requería, además de velocidad y destreza, una gran puntería para ensartar la sortija en pleno galope.

El gaucho aprovechaba de los vacunos sólo el vacío y las nalgas que asaba sin quitar el cuero ya que de esta manera una vez cocida la carne, los trozos se conservaban por varios días debido a la capa gelatinosa que se formaba: asegurándose de que no faltara bocado.

Muchas de esas costumbres pueden verse actualmente en la feria de Mataderos o en muchas estancias que reciben turistas, que llegan ansiosos por disfrutar de un día de campo, donde conocerán la idiosincracia del gaucho y comerán de un buen asado.


Susana Espósito - Noticia publicada el: 06/12/13 - (Cantidad de caracteres: 3759)




Página Declarada de
Interés Cultural
(Legislatura CABA 512/2004)


Auspiciada por:
El Ministerio de Cultura del GCABA
Res. 2027/2005
y la
Subsecretaría de Turismo del GCABA Res. 065-SSTUR-07