Conozca
|
www.conozcabuenosaires.com.ar
Mundos paralelos, el del gobierno y el de la genteHace pocos días, en una entrevista con Luis Majul, el presidente Milei habló de todos sus "logros" en estos casi tres años de gestión, pero lo que vemos los ciudadanos es bastante diferente. Parece que vivimos en dos mundos diferentes y el señor presidente, finge no verlo.
Si yo no llego a cubrir mis gastos y entonces dejo de pagar expensas, abandono la prepaga y voy a un hospital, paso a mis hijos de escuela privada a pública, dejo de consumir carne y hago polenta, no compro ropa ni calzado y obviamente dejo de salir una vez por semana a cenar afuera o al cine, Obvio que me va a alcanzar el sueldo y podría ahorrar, pero ¿qué clase de vida debo llevar? Es justo que además pague mis impuestos y tribute al fisco para que con mis aportes se mantengan vagos o se les paguen los lujos a (por ejemplo) un Adorni??? Lo concreto es que según reporte de la Universidad Austral y EcoGo, la mora total de los argentinos se quintuplicó en 18 meses y supera el 30% fuera de los bancos. La mora total consolidada en personas físicas, que incluye el crédito del sistema financiero y de proveedores no financieros, acumuló en junio 20 meses de crecimiento; casi dos de cada tres nuevos morosos se atrasaron sin haber aumentado significativamente sus deudas, una señal del deterioro de la capacidad de pago. Casi dos de cada tres nuevos morosos no tomaron deuda extraordinaria: el problema fue la capacidad de pago, según un informe elaborado por el Centro de Estudios Económicos del Banco Provincia. La mora total del crédito a personas, que incluye el crédito del sistema financiero y no financiero, se quintuplicó en los últimos 18 meses y se convirtió en una de las principales señales de alerta de la economía argentina. El deterioro es todavía mayor fuera de los bancos: entre los proveedores no financieros de crédito —fintech, tarjetas no bancarias, casas de electrodomésticos, entre otros—, los atrasos mayores a tres meses alcanzaron casi un tercio del total. La explicación más intuitiva parecía ser que las familias se habían endeudado por encima de sus posibilidades. Sin embargo, casi dos de cada tres nuevos morosos dejaron de pagar sin que sus obligaciones hubieran aumentado de manera extraordinaria, un dato que apunta a la pérdida de capacidad de pago como uno de los principales factores detrás del fenómeno. El golpe en los hogares es directo: el pago de las deudas con entidades financieras ya equivale al 24% de la masa salarial. Al sumar los gastos fijos, una familia promedio tiene comprometido casi el 50% de sus ingresos propios. Mientras, uno de los motores de la economía continúa con bajos niveles de dinamismo y el Gobierno reiteró que a su parecer “es un problema entre privados”, derivado del salto en las tasas de interés potenciado por las elecciones de 2025. Los primeros datos surgen del “Monitor mensual de crédito a las familias”, elaborado por la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral junto con la consultora EcoGo (que lideran Marina Dal Poggetto y Sebastián Menescaldi). El relevamiento tomó la información de la Central de Deudores del Banco Central y considera el financiamiento a personas físicas tanto de entidades financieras como de proveedores no financieros. Se trata de un indicador utilizado como aproximación al crédito de las familias: aunque puede incluir financiamiento destinado a actividades comerciales de monotributistas y autónomos, la mayor parte corresponde al consumo. La cantidad de personas con algún tipo de financiamiento alcanzó en junio los 20,4 millones. De ese total, 5,3 millones —el 26,1%— registraban atrasos superiores a 90 días. En términos de montos, la mora total consolidada alcanzó al 17,5% de todo el crédito otorgado a personas físicas, al considerar conjuntamente el financiamiento bancario y el no bancario, según datos del estudio. Los proveedores no financieros de crédito (PNFC) explican 14,1% del crédito nacional, pero su mora por monto (31,0%) más que duplica la del sistema financiero (15,2%). El cuadro provincia por provincia. El deterioro desde fines de 2024 fue acelerado. En diciembre de ese año, la mora total (que incluye el crédito del sistema financiero y de proveedores no financieros) por monto representaba el 3,6% del crédito relevado; un año después había escalado al 12,6% y en junio último llegó al 17,5%. En apenas 18 meses, el indicador se multiplicó por 4,9. Frente a mayo, aumentó otros 0,3 puntos porcentuales, acumulando 20 meses de deterioro y, en la comparación interanual, el salto fue de 10,5 puntos. “La mora sigue subiendo y ya se lleva casi uno de cada seis pesos prestados”, advierte Martín E. Masci, coautor del informe, profesor asociado e investigador en la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral. La suba de los atrasos convivió, además, con una expansión del financiamiento. Sobre el universo comparable de entidades, el stock de crédito a personas físicas creció 9,1% interanual en términos reales y registró un avance de 0,1% frente a mayo. La principal diferencia aparece según quién haya otorgado el crédito. “El crédito no bancario concentra el deterioro”, señaló Masci. Los proveedores no financieros representan apenas el 14,1% del stock total relevado, pero registran una mora por monto del 31%, más del doble del 15,2% correspondiente al sistema financiero. La brecha también aparece al contar personas: el 29,2% de los deudores del segmento no financiero está en mora, frente al 19,2% dentro del sistema financiero. Aunque manejan una porción relativamente menor del monto total financiado, los proveedores no financieros tienen un alcance considerable: 12,3 millones de personas registran algún crédito con este tipo de entidades, frente a 15,6 millones dentro del sistema financiero. Ambos universos se superponen, ya que una misma persona puede mantener obligaciones con prestamistas de los dos segmentos. Susana Espósito - 6295 caracteres – Miércoles 12/08/26 - Fuente consultada: LN |
Página Declarada de
Auspiciada por: El Ministerio de Cultura del GCABA Res. 2027/2005 y la Subsecretaría de Turismo del GCABA Res. 065-SSTUR-07
|