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    Si todo tiempo pasado fue mejor
    ¿qué es lo que ahora empeoró?

    Quienes peinamos canas hemos escuchado, más de una vez, que "Todo tiempo pasado fue mejor" y nos parecía una ridiculez, un pensamiento de adultos mayores nostalgiosos, que se aferraban a los recuerdos de su infancia y juventud. Pero también nos interpela a pensar: ¿qué es lo que empeoró para que piensen así?

    otros tiemposPor ejemplo: hace varias décadas, cuando no existía tanta tecnología, la vida era bastante más difícil: se tenían varios hijos (ahora muchos no quieren tener hijos), los jóvenes se casaban y vivían en la casa de sus padres y los cuidaban cuando llegaban a ancianos (ahora, molestan y los ponen en geriátricos) no existían electrodomésticos que hoy hacen las tareas cotidianas más fáciles, menos trabajosas (lavarropas, lavavajillas, freezer, freidoras electricas, telefonía celular, Internet, etc). Salíamos a jugar a la calle, la puerta de la casa quedaba abierta o la bicicleta en la vereda y nadie robaba u ocurría muy pocas veces; se respetaba a los padres, a los maestros, se soñaba con proyectar una pareja con quien casarse y armar una familia, etc.

    Qué ocurre hoy: Se perdieron los valores, el respeto y el afán de estudiar y progresar. Ahora es: "Sálvese quien pueda y Primero Yo". Por eso se habla tanto de salud mental y otros temas que parecen ser los males de estos tiempos y en parte, los adultos tenemos mucha culpa por lo que está ocurriendo, porque también dejamos de poner límites. Estamos tan ocupados de nosotros mismos que a los hijos se les consiente todo, se les da todo, para que no molesten y cubrir nuestras falencias y ausencias, cuando amar es también decir NO y explicar por qué es NO. También hace falta acompañar, dar amor, interesarnos por nuestros hijos, hablarles, inspirarles confianza para que nos cuenten cuando tienen algún problema, alguna tristeza, sin temor a ser juzgados, maltratados o reprimidos.

    Algunas de esas situaciones que ahora son realmente perjudiciales por la falta de atención de los mayores son: El uso permanente de pantallas donde pueden encontrar pornografía, pedofilia, bullying, apuestas, desafíos riesgosos; también hay violencia en la escuela; trastornos alimenticios, depresión, suicidios, consumo adolescente, violencia de género.

    Claramente, quienes hoy son adultos mayores y comparan su infancia y adolescencia con la de sus hijos, se dan cuenta que su tiempo pasado fue mejor, pero deberían preguntarse por qué y se darán cuenta que existían límites que debían respetarse y de eso se ocupaban los padres. No será el momento de reflexionar y tomar del pasado ciertas pautas que sirven, adaptándolas al presente, utilizando lo bueno y práctico que nos brindan los adelantos, pero valorando lo que realmente es bueno y enseñando a nuestros hijos a saber elegir, a dar importancia a lo que realmente lo vale y saber que hay buenas costumbres y valores que no pasan de moda, estuvieron bien antes y deberían estar bien ahora. El respeto, los valores de familia, las buenas elecciones que harán de ellos personas de bien o NO, dependerá de sus propias elecciones y sobre todo, que sepan que lo que se logra con esfuerzo vale doble, son logros personales.


    Susana Espósito - 3185 caracteres – Lunes 03/08/26




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