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¿Por qué comer con las manos si existen los cubiertos?Hace miles de años, las personas comían sentados en el piso, se usaban mesas bajas (conocidas como mesas ratonas) y tomaban los alimentos con las manos.
Fue recién en el siglo XI, cuando el imperio Bizantino creó mesas más altas y como no podían llegar cómodamente a los alimentos, si se sentaban en el suelo, crearon sillas, adquiriendo una nueva postura para comer. Los modales de los comensales también mejoraron y para ello crearon el tenedor, que solo tenía dos dientes y eran como pinches, algo incómodo y que producía ciertos accidentes, por eso no fue bien aceptado. Por esa razón se decidió incorporarle un diente más, pero esta vez sería la Iglesia quien condenó el uso de este tenedor debido a que tenía la forma del tridente del diablo.
El uso de los cuchillos también despertó ciertas supersticiones, era un elemento considerado peligroso y por eso, Luis XIV (el Rey Sol), que desde niño aprendió a desconfiar de todos, sabía que un cuchillo en la mesa era un peligro latente, así que instruyó a los cuchilleros franceses para que los hicieran romos (sin punta ni filo). La idea pasó a Gran Bretaña y al resto de Europa y todos los nobles comían con esos cuchillos más inofensivos, pero eran complicados para cortar las carnes, debiendo presionar el lomo del cubierto con el dedo índice para que el filo cortara. Esa eventualidad se solucionó cuando en la ciudad francesa de Laguiole crearon los cuchillos-sierra. ¿Cuándo comenzaron a usarse cubiertos en Buenos Aires?
Los tiempos van cambiando y algunas veces, lejos de evolucionar, parece que involucionamos, ya que ahora los pediatras y psicólogos aconsejan que los bebitos deben andar descalzos (aunque sea invierno) y comer con las manos (para que perciban texturas), como también debe permitírseles escribir sillones o paredes (como lo hacían los aborígenes en la Cueva de las manos), etc. Además de eso, aparecieron recientemente grupos que se hacen llamar Therians, quienes aseguran sentirse perros, gatos o zorros y adoptan conductas animales en la vida urbana, usan caretas de esos animales, se desplazan en cuatro patas y ladran o rugen, según se autoperciban. En fin... todos los días nos sorprendemos con algo nuevo y no es precisamente bueno ni agradable. Susana Espósito - 3275 caracteres – Lunes 09/03/26 |
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